Un vuelo en Canadá se cancela porque un niño se niega a ponerse el cinturón de seguridad
Un vuelo de Porter Airlines programado para el 6 de agosto tuvo que volver a la terminal después de que un niño se pusiera de pie en su asiento y se negara a abrocharse el cinturón de seguridad, pese a los esfuerzos del padre acompañante y la tripulación. El retraso implicó que el avión perdiera el horario de cierre de pista y todos los pasajeros tuvieron que ser reubicados en el vuelo del día siguiente.
Por qué prevaleció la seguridad
La experta Lia Tuso explicó a la BBC que "los niños sin sujetar pueden convertirse en proyectiles" durante turbulencias. Porter Airlines declaró que el avión no podía despegar en esas condiciones.
Debate amplio
El incidente dividió la opinión pública sobre cómo deben actuar las aerolíneas cuando los niños no cumplen las normas de seguridad.
