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Ecos de los años 70: ¿Desencadenará la guerra de Irán una nueva crisis petrolera mundial?

📅 Mar 30, 2026⏱ 4 min de lectura💬 0 comentarios

¿Volverán pronto las autopistas vacías y los domingos sin coches? La escalada del conflicto en Oriente Medio y el aumento vertiginoso de los precios del petróleo están reavivando los recuerdos de las graves crisis del crudo de 1973 y 1979. En aquel entonces, la reducción de la oferta por parte de los países árabes productores disparó los precios, obligando a las naciones occidentales a aplicar estrictas medidas de austeridad. Hoy, el mundo se enfrenta a un escenario similar, aunque con matices distintos.

Una amenaza histórica para la seguridad energética

Durante su intervención en el National Press Club de Australia, Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), lanzó una severa advertencia. Describió la situación actual como la "mayor amenaza para la seguridad energética en la historia de la humanidad". Según Birol, la actual crisis de Oriente Medio eclipsa el impacto combinado de las crisis petroleras de los años setenta.

"En aquella época faltaban unos cinco millones de barriles de petróleo al día", explicó Birol. "Hoy hablamos de once millones de barriles diarios". Las perspectivas para el gas natural son igualmente sombrías. Birol señaló que el déficit mundial de suministro de gas se ha duplicado en comparación con las secuelas de la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Crisis de oferta frente a dinámica de precios

El cierre del Estrecho de Ormuz a causa de la guerra en Irán ha reducido el suministro mundial de petróleo en aproximadamente un 8%. Klaus-Jürgen Gern, economista del Instituto de Economía Mundial de Kiel, señala que esto es matemáticamente más grave que la caída del 5% experimentada en 1973. Sin embargo, las consecuencias económicas podrían no reflejar la estanflación de los años setenta.

La diferencia crucial radica en la dinámica de los precios. "De 1973 a 1974, los precios del petróleo se cuadruplicaron, y en 1979 volvieron a triplicarse", afirmó Gern. En los años 70, el cártel de la OPEP mantuvo los precios artificialmente altos durante toda la década, conmocionando a los países consumidores, poco acostumbrados a tales costes.

Los mercados actuales son diferentes. En 2007, 2008, 2011 y, más recientemente, en 2022, el precio del petróleo ha superado los 100 dólares por barril. "No es un mundo nuevo", añadió Gern. Además, la actual subida de precios se debe a bloqueos logísticos y a la paralización de la producción, más que a daños irreversibles causados por la guerra. En consecuencia, tanto Gern como los analistas de Deutsche Bank Research prevén que los precios y la oferta se normalicen una vez finalice el conflicto.

Daños en las infraestructuras y riesgos a largo plazo

A pesar del optimismo del mercado, los daños físicos en las infraestructuras energéticas van en aumento. Birol informó de que los ataques iraníes han dañado gravemente más de 40 instalaciones energéticas en nueve países de Oriente Medio. Aunque el estrecho de Ormuz se reabra de inmediato, la reparación de estas instalaciones podría llevar de seis meses a varios años.

Qatar, por ejemplo, anunció que los ataques contra el mayor complejo de gas natural licuado (GNL) del mundo, situado en Ras Laffan, reducirán sus entregas de GNL en un 17% durante los próximos tres a cinco años. Sin embargo, Christoph Rühl, de la Universidad de Columbia en Nueva York, ofrece una perspectiva más comedida. Calcula que, dado que Qatar suministra alrededor del 20% del gas mundial, la reducción del 17% sólo afecta a un 4% de la oferta mundial de gas. Rühl sostiene que una crisis mundial grave sólo se materializará si se prolonga el bloqueo de Ormuz y se destruyen más instalaciones.

A medida que evoluciona la situación, se preparan medidas de emergencia internacionales para satisfacer el apetito mundial de petróleo, confiando en la resistencia y la estructura evolucionada de los mercados energéticos actuales para amortiguar el impacto.

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