
El gobierno austriaco ha completado la conversión de la casa natal de Adolf Hitler en Braunau am Inn en una comisaría de policía funcional, un acto deliberado diseñado para privar al edificio de cualquier atractivo simbólico que pudiera tener para extremistas de ultraderecha y neonazis.
El edificio en Braunau am Inn ha representado un espinoso problema político y cultural para el estado austriaco durante décadas. Hitler nació allí el 20 de abril de 1889, y la dirección ha atraído atención indeseada de grupos neonazis que se han reunido periódicamente cerca del edificio en fechas significativas.
Austria compró la propiedad a su antiguo propietario privado en 2016. Tras un largo debate nacional sobre qué hacer con el edificio, se decidió convertirlo en comisaría de policía.
Los funcionarios argumentaron que una comisaría de policía cumpliría dos propósitos simbólicos: neutralizar el atractivo del edificio para los extremistas y hacer una declaración sobre el estado de derecho y los valores democráticos. El ministerio del interior austriaco confirmó que la conversión está completa.
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