Las fuerzas hutíes han avanzado significativamente a lo largo de la costa occidental yemení del Mar Rojo en las últimas 48 horas, con imágenes satelitales e informes de campo que indican un empuje hacia el puerto clave de Mocha y el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
El estrecho de Bab el-Mandeb conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y es uno de los puntos de paso marítimo más importantes del mundo. Aproximadamente el 10% del comercio mundial de petróleo pasa por esta vía acuática diariamente. Cualquier control o amenaza hutí al estrecho elevaría dramáticamente el costo de los suministros energéticos a Europa y Asia.
Funcionarios de inteligencia occidentales han declarado que el avance está siendo coordinado con asesores del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán integrados en las unidades hutíes. Teherán ha negado consistentemente la participación militar directa, pero ha proporcionado apoyo financiero y material al movimiento.
Los futuros del crudo Brent subieron un 4,2% ante la noticia, con los operadores incorporando una prima de riesgo ante posibles interrupciones del suministro. Los analistas advirtieron que el control total hutí de Bab el-Mandeb podría añadir entre 12 y 18 dólares por barril a los precios mundiales.
Los hutíes no simplemente acosan el tráfico marítimo: se están posicionando metódicamente para controlar una vía acuática que es la yugular del comercio energético mundial.
Las fuerzas navales internacionales de la Operación Prosperidad Guardian liderada por EE.UU. han intensificado la actividad de patrulla en la zona, pero los funcionarios militares reconocen el desafío de proteger el estrecho contra amenazas terrestres.
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