El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, ha restado importancia públicamente a las preocupaciones surgidas tras la filtración de grabaciones de audio que detallan sus conversaciones con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. En lugar de disculparse, el diplomático húngaro aprovechó la oportunidad para reiterar sus duras críticas a las sanciones de la Unión Europea contra Moscú.
El 31 de marzo, los medios de comunicación publicaron audios interceptados que arrojan luz sobre las comunicaciones en curso entre Budapest y Moscú. Las filtraciones surgieron en medio de un creciente escándalo en torno a las acusaciones de que Hungría ha estado transfiriendo información confidencial de las discusiones a puerta cerrada de la UE directamente al Kremlin.
Un segmento notable de las grabaciones filtradas reveló a Szijjártó presionando activamente para que se eliminaran las sanciones de la UE contra Gulbakhor Ismailova, hermana del prominente oligarca ruso Alisher Usmanov.
Reaccionando rápidamente a través de su página oficial de Facebook, Szijjártó afirmó que sabía desde hacía tiempo que agencias de inteligencia extranjeras —supuestamente en colaboración con periodistas húngaros— estaban interviniendo su teléfono.
"Hoy, los 'oficiales de inteligencia' han hecho otro 'descubrimiento importante': han demostrado que digo en público lo mismo que por teléfono... ¡Gran trabajo!", escribió el ministro en tono de burla.
Además, defendió sus compromisos diplomáticos, afirmando que consulta regularmente con varios ministros de Asuntos Exteriores de países no pertenecientes a la UE en materia de sanciones. Szijjártó se reafirmó en la postura de su gobierno, calificando la política de sanciones de la UE de fracaso que "causa más daño a la UE que a Rusia".
"Hemos dejado claro innumerables veces que nunca permitiremos la introducción de sanciones contra personas o empresas que sean importantes para la seguridad energética de Hungría o para lograr la paz, así como contra aquellos para los que simplemente no hay base o justificación para su inclusión en la lista de sanciones. Y seguiremos insistiendo en ello", subrayó.
Las recientes filtraciones corroboran informes anteriores de The Washington Post, que indicaban que Szijjártó proporcionaba regularmente a Lavrov "informes en vivo" y actualizaciones sobre posibles decisiones discutidas durante reuniones confidenciales de la UE. Szijjártó ya había reconocido anteriormente estas llamadas, argumentando que las resoluciones de la UE sobre energía, seguridad y el sector de la automoción afectan directamente a las asociaciones exteriores de Hungría.
Como resultado de estas continuas preocupaciones de seguridad y el temor a que se canalice información a Rusia, recientes informes de los medios sugieren que la Unión Europea ha comenzado a excluir activamente a Hungría de negociaciones diplomáticas y de seguridad altamente sensibles.
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