
Los New York Knicks protagonizaron uno de los partidos más espectaculares en la historia de las Finales de la NBA el martes por la noche, remontando un déficit de 29 puntos en el descanso para derrotar a los San Antonio Spurs 117-112 en el Madison Square Garden en el Juego 4. La victoria iguala la serie a 2-2, lo que prepara el terreno para un final de campeonato muy emocionante.
Los Knicks iban perdiendo 72-43 en el descanso, una diferencia que parecía insalvable. Ningún equipo había remontado más de 26 puntos en las Finales de la NBA. Pero Nueva York superó a San Antonio 74-40 en la segunda mitad, impulsado por un tercer cuarto extraordinario en el que limitaron a los Spurs a solo 12 puntos mientras ellos anotaban 34.
El base Jalen Brunson fue el arquitecto de la remontada, anotando 19 de sus 31 puntos en el último cuarto. Encadenó dos triples consecutivos para recortar la ventaja a tres con 90 segundos por jugar, y luego convirtió una bandeja crucial con 1,2 segundos por delante para asegurar la victoria.
Nunca dejé de creer. Ninguno de nosotros lo hizo. Somos Nueva York — Jalen Brunson, rueda de prensa posterior al partido.
El pívot de San Antonio Victor Wembanyama, que había acumulado 34 puntos y 12 rebotes en la primera mitad, no anotó en el cuarto cuarto mientras la defensa de los Knicks lo neutralizaba con dobles marcajes.
Simplemente duele, dijo el joven de 22 años tras el partido. Teníamos el partido y lo dejamos escapar.
Los Spurs habían ganado los Juegos 1 y 2 en San Antonio para tomar una ventaja de 2-0. Los Knicks ganaron el Juego 3 en Nueva York y ahora el Juego 4 para igualar. El Juego 5 vuelve a San Antonio el jueves.
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