Una oleada masiva de amenazas de bomba anónimas se extendió por toda Ucrania el lunes 30 de marzo, dirigidas a una amplia gama de instituciones públicas y privadas. Según la Policía Nacional y la Policía de Kiev, las autoridades se vieron inundadas con más de mil alertas falsas destinadas a perturbar las operaciones diarias.
El aluvión de amenazas comenzó a las 11:00 hora local. Los autores utilizaron el correo electrónico para enviar advertencias simultáneas a diversos sectores de todo el país. La Policía Nacional emitió un comunicado oficial detallando el alcance del incidente:
"El 30 de marzo a partir de las 11:00, continúan recibiéndose masivamente mensajes anónimos sobre la colocación de minas en edificios en las direcciones de correo electrónico de autoridades estatales, gobiernos locales, instituciones educativas, empresas, organizaciones, bancos y otras instituciones. Hasta las 14:50, las unidades de policía habían recibido 1.216 mensajes".
Los servicios de emergencia y las unidades policiales fueron enviados rápidamente para asegurar e inspeccionar los lugares afectados. Para las 15:00, los agentes de la ley informaron que habían procesado y despejado con éxito el 20% de las amenazas recibidas.
Las autoridades determinaron rápidamente la naturaleza de la campaña, tranquilizando al público al confirmar que las amenazas carecían de credibilidad. "En ninguno de los casos verificados se confirmó la información sobre la colocación de explosivos", declaró la policía, categorizando oficialmente las alertas generalizadas como un engaño a gran escala.
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