
El Pentágono fue puesto en cuarentena y evacuado parcialmente el jueves tras activarse sistemas internos que detectaron una posible sustancia peligrosa, lo que desencadenó una rápida respuesta de equipos de materiales peligrosos en Arlington, Virginia.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó que "sistemas sofisticados" habían "detectado un problema de calidad del aire que requería medidas de precaución". Se bloquearon los pisos del dos al cinco en los corredores cuatro al siete. El Departamento de Bomberos del Condado de Arlington desplegó unidades de emergencia, incluido su equipo especializado en materiales peligrosos.
Fuentes confirmaron posteriormente que el sensor había fallado, generando una falsa alarma de posible ántrax. Las pruebas confirmaron que no había ninguna sustancia peligrosa presente.
A la 1:31 PM hora local, Parnell anunció en X que las operaciones del Pentágono se habían reanudado con normalidad. El incidente, desde la primera alarma hasta el levantamiento de la alerta, duró varias horas.
El Pentágono cuenta con sistemas robustos de detección biológica y química instalados tras los ataques con cartas de ántrax de 2001. El incidente del jueves evidencia tanto la sensibilidad de esos sistemas como los retos de gestionar falsas alarmas en entornos de alta seguridad.
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