Bloomberg informó que funcionarios europeos y estadounidenses han aceptado discretamente que la guerra en Ucrania probablemente se prolongará hasta el próximo año, sin perspectivas de alto el fuego a pesar de los esfuerzos diplomáticos.
Según el informe, el presidente ruso Vladimir Putin planea intensificar los ataques de invierno contra infraestructuras y objetivos civiles ucranianos para erosionar la moral. La estrategia recuerda las campañas invernales previas contra la red eléctrica.
Los enviados estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff, que viajaron a Moscú y Kiev, regresaron sin lograr ningún avance significativo. Las conversaciones fueron descritas como no concluyentes, con ambas partes manteniendo posiciones incompatibles.
Los gobiernos occidentales se centran ahora en mantener las líneas de suministro militar y el apoyo financiero a Ucrania durante lo que podría ser otro largo invierno de conflicto.
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