Las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos han alcanzado un punto crítico debido al conflicto en curso en Irán, lo que ha llevado al presidente estadounidense, Donald Trump, a amenazar abiertamente con retirarse de la OTAN. En una reciente entrevista con el diario británico Daily Telegraph, Trump expresó su profunda frustración con los socios europeos, describiendo la histórica alianza militar como un "tigre de papel".
Al ser preguntado sobre si estaba reconsiderando la pertenencia de EE. UU. a la OTAN, Trump lanzó una dura advertencia: "Oh sí, yo diría que eso va más allá de una simple consideración". El mandatario cuestionó además la credibilidad de la alianza afirmando: "Siempre supe que era un tigre de papel, y por cierto, Putin también lo sabe", en referencia al presidente ruso Vladímir Putin.
La fractura diplomática se deriva de lo que el gobierno estadounidense percibe como una grave falta de apoyo por parte de los miembros europeos de la OTAN en la guerra contra Irán, un conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel. Washington ha estado presionando a sus aliados para obtener ayuda en la seguridad del vital Estrecho de Ormuz y ha solicitado el uso de varias bases militares europeas.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se hizo eco de los sentimientos del presidente durante una entrevista con Fox News. "Así que creo que, lamentablemente, no hay duda de que tras la conclusión de este conflicto, tendremos que reevaluar esta relación", declaró Rubio. Añadió: "Tendremos que reexaminar el valor de la OTAN y de esta alianza para nuestro país", al tiempo que subrayó que la decisión final recaerá en el presidente Trump.
Las naciones europeas han rechazado con firmeza las exigencias de Washington, señalando que el Artículo 5 de la OTAN —la cláusula de defensa mutua— no se aplica, ya que fueron EE. UU. e Israel quienes lanzaron la ofensiva. En consecuencia, varios países han restringido el acceso del ejército estadounidense a sus infraestructuras.
En un notable rechazo, el gobierno italiano denegó al ejército estadounidense el permiso para utilizar la base aérea de Sigonella, cerca de Catania (Sicilia), para misiones de combate en Irán. Del mismo modo, España cerró el lunes su espacio aéreo a los aviones estadounidenses que realizan operaciones contra Irán. El Reino Unido también dudó, concediendo a las fuerzas armadas estadounidenses un acceso tardío a las bases británicas, y limitando estrictamente su uso a fines defensivos.
Los líderes europeos se han mantenido firmes en su postura. En respuesta a la retórica de Trump, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, defendió a la OTAN, calificándola como la "alianza militar más eficaz" que el mundo haya visto jamás. Starmer subrayó que su deber principal es actuar en el mejor interés del Reino Unido.
"No importa cuán grande sea el alboroto", remarcó Starmer, "Por eso he dejado muy claro que esta no es nuestra guerra". El canciller alemán, Friedrich Merz, también se ha hecho eco de la posición de Starmer, señalando un frente europeo unido para mantener a sus naciones al margen del conflicto liderado por Estados Unidos en Oriente Medio.
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