Ucrania se enfrenta a su invierno más duro desde que comenzó la invasión rusa a gran escala en 2022, declaró Alexander De Croo, jefe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el tercer funcionario de mayor rango de la ONU, en una entrevista con la BBC durante una visita a Kyiv.
De Croo dijo que había una carrera contra el reloj para reparar la destruida infraestructura energética de Ucrania antes de que bajen las temperaturas. Advirtió del riesgo de catástrofe humanitaria si los ataques rusos logran cortar el acceso a la electricidad y el agua, de los que dependen millones de ucranianos para calefacción y saneamiento básico en los meses de invierno.
El funcionario de la ONU acusó a Rusia de atacar sistemáticamente la infraestructura energética de Ucrania como estrategia deliberada de guerra. La red eléctrica del país ha sufrido graves daños por los ataques con misiles y drones rusos, con la capacidad de generación significativamente reducida antes de la temporada de calefacción.
Hay una carrera contrarreloj para garantizar que la gente tenga acceso a electricidad y agua durante el invierno. Una catástrofe humanitaria es un riesgo real si los ataques continúan a este ritmo.
Rusia y Ucrania han intensificado los ataques aéreos en los últimos meses. Rusia niega atacar deliberadamente la infraestructura civil.
Los donantes occidentales han prometido cientos de millones de dólares para ayudar a reparar la red eléctrica de Ucrania, y las organizaciones internacionales se apresuran a preponer generadores y equipos de calefacción antes de que llegue el invierno.
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