
Estados Unidos declaró el lunes que ha acordado un cese de hostilidades después de un tenso fin de semana en el que las fuerzas estadounidenses e iraníes intercambiaron ataques, acusándose mutuamente de violar un acuerdo de alto al fuego.
Irán lanzó ataques de represalia contra la infraestructura militar estadounidense en Kuwait y Baréin, después de que Washington afirmara haber atacado múltiples objetivos en Irán. Ambos gobiernos culparon públicamente al otro por la ruptura de la frágil tregua.
Funcionarios estadounidenses anunciaron el lunes por la mañana que se había alcanzado un acuerdo para desescalar. La declaración no incluía detalles sobre cómo se negoció ni qué condiciones se acordaron.
La postura oficial de Irán sobre el último desarrollo no fue confirmada de inmediato, y la situación sobre el terreno seguía siendo tensa.
El intercambio generó fuertes reacciones de aliados y observadores internacionales, quienes llamaron a la moderación y pidieron a ambas partes volver a la mesa de negociaciones. Las Naciones Unidas hicieron un llamamiento a respetar los acuerdos de alto al fuego previos.
Los analistas señalaron que el acuerdo de cese, si bien es positivo, sigue siendo frágil y que ambas naciones necesitarán un compromiso diplomático sostenido para prevenir nuevos incidentes.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad