El representante permanente de Estados Unidos ante la OTAN, Whittaker, declaró que el principal desafío para suministrar a Ucrania misiles de defensa aérea Patriot es la capacidad de producción manufacturera y no las decisiones políticas en Washington.
Los comentarios se produjeron mientras Ucrania continúa presionando a los aliados para obtener más interceptores Patriot tras meses de uso intensivo contra ataques de misiles balísticos y drones rusos.
Whittaker reconoció que la demanda de Ucrania y los aliados de la OTAN supera significativamente la producción manufacturera actual. Ampliar las líneas de producción lleva años, no meses.
La aclaración coincide con el panorama más amplio que surgió esta semana tras los informes de que el Pentágono había advertido a los aliados europeos sobre posibles retrasos de hasta cinco años en las entregas clave de misiles, incluidos los interceptores Patriot.
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