
En la madrugada del jueves, Rusia lanzó un ataque masivo combinado con misiles y drones contra Kiev y sus alrededores. Según el alcalde Vitali Klitschko, al menos doce personas murieron y 33 resultaron heridas. Los ataques impactaron zonas residenciales y dañaron un centro médico y uno educativo. En el distrito de Brovary, un hombre murió, otro resultó herido y un incendio se declaró en una instalación industrial.
Klitschko declaró el 21 de agosto día de luto en Kiev, con banderas a media asta en edificios municipales. El presidente Volodymyr Zelensky calificó el ataque de ofensiva masiva combinada con distintos tipos de cohetes, misiles de crucero y drones, señalando que Rusia se preparó durante mucho tiempo para dañar la infraestructura civil al máximo. También se registraron daños en las regiones de Odessa y Chernígov.
La escasez de misiles de defensa aérea sigue siendo un grave problema. Zelensky escribió en Telegram: mientras Ucrania no disponga de una defensa antimisiles suficiente, Rusia no pensará seriamente en la paz. Pidió de nuevo interceptores Patriot a los aliados.
Los ataques pusieron en alerta a los países vecinos de la OTAN. Polonia movilizó aviones y activó su defensa aérea. El Ministerio de Defensa de Rumanía informó que sus radares detectaron objetivos aéreos cerca de la frontera ucraniana.
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