
Nuevas cifras revelan que más de 100.000 personas en el Reino Unido citan el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) como su condición principal para recibir el Pago de Independencia Personal (PIP), una prestación de bienestar para personas con discapacidades. Esto representa un aumento del 40% desde que el gobierno laborista llegó al poder.
Los datos destacan un aumento sustancial en las solicitudes de prestaciones relacionadas con el TDAH, lo que ha añadido presión a la agenda de reforma del bienestar del gobierno. Andy Burnham, responsable de la reforma del bienestar, enfrenta un desafío significativo para gestionar los costes y criterios de elegibilidad.
El aumento en los diagnósticos de TDAH ha sido una tendencia más amplia en muchos países, con una mayor concienciación que lleva a más personas a ser identificadas formalmente con la afección.
El aumento de las solicitudes llega en un momento políticamente sensible, ya que el gobierno laborista se ha comprometido con la reforma del bienestar en medio de preocupaciones sobre la sostenibilidad del sistema de prestaciones actual.
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