El parlamento húngaro eligió a András Baka, de 73 años, como nuevo jefe de estado el martes. La votación fue 140 a 6, con los 51 diputados del Fidesz abandonando la sala antes de la votación en protesta.
Baka sirvió 17 años como juez húngaro en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El gobierno de Orbán lo destituyó después de que intentara bloquear legislación que socavaba la independencia judicial.
Su elección como presidente por el nuevo gobierno Magyar es ampliamente vista como un mensaje claro de que Hungría regresa al estado de derecho.
Baka declaró ante el parlamento que no se puede construir la nueva Hungría sobre la venganza. La mayoría de la sociedad siente ahora liberación y esperanza. También prometió el debate más amplio posible sobre una nueva constitución.
Desde mayo, el primer ministro Péter Magyar ha aprobado 27 nuevas leyes y dos enmiendas constitucionales. Los estados de emergencia que Orbán usaba para gobernar por decreto fueron levantados. La Oficina de Protección de la Soberanía fue abolida y se creó una nueva oficina para investigar la apropiación de fondos estatales.
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