
El 25 de julio de 2026, Abdul Ballout condujo una furgoneta blanca contra una multitud reunida cerca de la Puerta de Brandeburgo en el parque Tiergarten de Berlín, y acto seguido agredió a los asistentes con un cuchillo durante las celebraciones del Día del Orgullo (CSD). El ataque mató a una mujer polaca de 65 años y dejó a más de 30 heridos, algunos con graves fracturas y cortes profundos atendidos en el hospital Charité. Ballout, con vínculos con el extremismo islamista, fue abatido por la policía al día siguiente mientras huía.
Las estrictas normas alemanas de protección de datos impiden que se sepa prácticamente nada de forma pública sobre las víctimas. El Comisionado Federal para Víctimas del Terrorismo, Roland Weber, visitó a algunos heridos en el hospital. Julia Kühne, portavoz de la Organización para Víctimas del Terrorismo (VOT), señaló que los supervivientes en Alemania suelen ser reacios a identificarse públicamente y que la atención mediática debería centrarse más en las víctimas que en el agresor.
Las víctimas de atentados terroristas en Alemania tienen derecho a asesoramiento psicológico, asistencia médica, asesoría jurídica y en muchos casos compensación económica. El atentado del CSD ha reabierto el debate sobre el apoyo a largo plazo a las víctimas del terrorismo.
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