El Banco de Inglaterra ha decidido mantener los tipos de interés sin cambios en su última reunión de política monetaria, aunque advirtió que está dispuesto a endurecerlos si el conflicto entre Irán y Estados Unidos se agrava.
Los responsables del banco central revisaron al alza sus proyecciones de crecimiento económico, señalando la resistencia de la economía británica. Al mismo tiempo, advirtieron que una escalada significativa en Oriente Medio podría elevar los precios energéticos y la inflación.
La decisión llega tras nuevos ataques militares de EE.UU. contra Irán el jueves, en respuesta a un intento de ataque contra tropas americanas. El banco adopta una postura vigilante, preparado para actuar pero esperando por ahora.
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