Un nuevo estudio concluye que el vínculo entre obesidad y cáncer es mucho más fuerte de lo que se entendía anteriormente, con la grasa abdominal como predictor clave, especialmente en mujeres.
El análisis de cientos de miles de participantes reveló riesgos elevados de cáncer de colon, riñón, endometrio y mama entre obesos. La grasa abdominal es mejor predictor que el IMC.
La adiposidad abdominal se asoció a mayores riesgos de cánceres hormonodependientes en mujeres, posiblemente por influencia en los niveles de estrógeno.
Los investigadores piden actualizar las guías clínicas para incluir la circunferencia de la cintura junto al IMC.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad