El presidente de la FIFA Infantino lucha por su cargo en una cumbre de crisis en Rabat
El presidente de la FIFA Gianni Infantino convocó una reunión de crisis en Rabat, Marruecos, el miércoles, irónicamente la misma ciudad donde planeaba su futura ceremonia de reelección. La cita llegó cuando su posición parecía cada vez más tambaleante.
Los aliados le abandonan
El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, anteriormente considerado un aliado íntimo, tomó distancia públicamente del polémico acuerdo inversor, afirmando que no había sido informado y que se enteró por la prensa. El director de la FIFA, Arsene Wenger, emitió una declaración similar.
Acusaciones de extorsión desde Jordania
El príncipe Ali bin al-Hussein, presidente de la Federación Jordana de Fútbol, acusó a Infantino de ejercer una presión que equivale a «extorsión» para obtener el apoyo de las federaciones miembro para su reelección.
Pagos pendientes y oposición creciente
Cuatro representantes de ciudades anfitrionas de la Copa del Mundo declararon anónimamente a The Athletic que altos directivos de la FIFA les prometieron verbalmente un millón de dólares en fondos de «legado», pero sin compromiso escrito y sin que el dinero haya llegado. Grecia retiró oficialmente su apoyo; otras naciones estudian hacer lo mismo.
«Podría escribir 10.000 palabras sobre los problemas de la FIFA. Pero la solución requiere solo tres: Infantino debe irse.» — Luís Figo, en el Daily Mail
La crisis surge de un intento fallido de vender participaciones en el Mundial y otros torneos FIFA a inversores privados. Infantino no mostró indicios de dimitir.
