
El amistoso de pretemporada entre el Fulham y el Málaga terminó de forma caótica y surrealista el miércoles, cuando el equipo inglés abandonó el campo creyendo que el partido había acabado en empate 2-2.
El Málaga empató en el último minuto tras un penalti por mano de Calvin Bassey, que convirtió Eneko Jauregi. Tras el pitido final, el técnico Álvaro Arbeloa fue expulsado por protestar y se fue al vestuario seguido de sus jugadores, creyendo que el 2-2 era el resultado definitivo.
El Málaga esperaba una tanda de penaltis para decidir el Costa del Sol Trophy. Con los jugadores del Fulham en el vestuario, Jauregi colocó el balón en el punto de penalti y marcó en portería vacía, celebrando el tanto con sus compañeros ante la confusión general.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad