
Con Sajonia-Anhalt encaminándose a las urnas el 6 de septiembre, las organizaciones de la sociedad civil alemana advierten sobre un entorno cada vez más hostil para activistas, migrantes e instituciones democráticas. Sindicatos, iglesias y defensores de derechos humanos alertan de que el auge de la actividad ultraderechista no es solo una cuestión electoral, sino que afecta a la seguridad cotidiana.
Felix Pankonin, director de un proyecto de educación política en Zittau, describe una atmósfera casi constante de intimidación: ventanas y puertas cerradas, vehículos vandalizados, amenazas a sus animales y, recientemente, un ataque físico a su pareja. Keerthana Kuperan de DaMOst señala que los protocolos de seguridad son ya norma habitual.
El foco incesante del AfD en la migración ha desplazado el paisaje político hacia la derecha incluso donde la realidad no justifica la alarma. Las redes democráticas pierden financiación y personal mientras el debate normaliza actitudes antes marginales.
Alemania vivió la mayor oleada de protestas de su historia con más de tres millones de participantes en más de 1.200 manifestaciones entre finales de 2023 y junio de 2024. Las elecciones en Sajonia-Anhalt son vistas como un indicador de la resiliencia democrática ante el avance ultraderechista.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad