Meses de bloqueo del estrecho de Ormuz obligan a los exportadores de petróleo del Golfo Pérsico a buscar nuevas rutas. El estrecho paso entre Irán y Omán, por el que antes transitaba alrededor del 20 por ciento de las exportaciones mundiales de crudo, sigue sin permitir el libre paso de buques comerciales.
El reino está recurriendo a su oleoducto Este-Oeste, que transporta crudo hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo. Según IMF PortWatch, entre abril y mayo las exportaciones desde la costa del Golfo se desplomaron de 47,5 millones de toneladas a solo 6,3 millones, mientras que los envíos por el mar Rojo subieron de 29,6 a 54,8 millones de toneladas, compensando aproximadamente el 61 por ciento del volumen perdido.
Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, operan cerca del estrecho de Bab al-Mandab y han declarado un bloqueo naval contra Arabia Saudí. En julio, el grupo reivindicó el ataque al petrolero saudí Encelia.
Los Emiratos Árabes Unidos trabajan en la construcción de un nuevo oleoducto paralelo al existente Abu Dhabi Crude Oil Pipeline (ADCOP), que conecta el campo de Habshan con el puerto de Fujairah en el golfo de Omán, evitando por completo el estrecho de Ormuz.
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