
El delantero noruego Erling Haaland ha lanzado una andanada psicológica temprana antes del cuarto de final del Mundial del sábado contra Inglaterra, declarando que toda la presión del partido recae sobre los seguidores de la selección anfitriona, no sobre Noruega.
Los comentarios de Haaland marcan un clásico juego mental antes de un partido de eliminatoria de alto nivel. Al insistir en que el peso de las expectativas recae sobre Inglaterra — que tiene una gran y apasionada base de aficionados — el delantero del Manchester City pretende liberar a Noruega de la presión. Inglaterra no ha ganado un torneo internacional mayor desde el Mundial de 1966.
El cuarto de final del sábado se perfila como uno de los partidos más esperados del torneo. Haaland ha estado en una forma devastadora durante todo el campeonato, lo que le convierte en el adversario individual más peligroso al que se enfrentará la defensa inglesa.
Para Noruega, llegar a los cuartos de final del Mundial es un logro significativo. Las palabras de Haaland sugieren que Noruega tiene intención de competir con confianza y sin miedo a la ocasión.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad