Keely Hodgkinson, la campeona olímpica británica de 800m, ha puesto su mira en batir el récord mundial mientras consolida su estatus como la fuerza dominante en el mediofondo femenino.
La atleta de 24 años ha corrido consistentemente por debajo de 1:55 esta temporada, lo que pone el histórico récord mundial dentro de un rango realista. Los expertos en atletismo creen que su combinación de velocidad y resistencia la hace especialmente apta para desafiar la marca.
Su entrenador ha confirmado que están buscando carreras específicas donde las condiciones puedan ser óptimas para un intento de récord.
Desde que ganó el oro olímpico en París, Hodgkinson ha seguido mostrando la consistencia que distingue a las atletas verdaderamente de élite. Sus rivales de Kenia, Etiopía y Estados Unidos la observan de cerca, conscientes de que la corredora británica ha elevado el listón.
El éxito de Hodgkinson forma parte de un resurgimiento más amplio del mediofondo británico, con una nueva generación de atletas talentosos emergiendo a su sombra. La federación ha atribuido este florecimiento a una mayor inversión en programas juveniles.
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