Los viajeros de la línea de larga distancia entre Londres y Stirling vivieron una experiencia incómoda el viernes: una avería dejó los trenes sin aseos operativos durante hasta seis horas. El operador amplió las paradas en estaciones intermedias.
El fallo afectó a varios trenes. Con trayectos de aproximadamente seis horas, la falta de aseos a bordo resultó especialmente molesta para familias y personas mayores.
El operador ferroviario reconoció el fallo técnico y pidió disculpas. Se informó a los pasajeros sobre los procedimientos de compensación. El incidente reabre el debate sobre la fiabilidad de los servicios ferroviarios de larga distancia en el Reino Unido.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad