
Uno de los mayores desafíos legales que ha enfrentado Meta comenzó el 19 de agosto en Oakland, California, cuando abogados de 29 estados estadounidenses argumentaron ante un jurado que la empresa había atrapado deliberadamente a toda una generación de niños en Facebook e Instagram, ocultando los daños causados.
La fiscal principal de California, Megan O'Neill, presentó documentos internos que muestran que Meta sabía que sus plataformas eran dañinas para la salud mental de los adolescentes pero hizo poco para resolverlo. Una investigación interna indicaba: «Los adolescentes tienen un relato de adicto sobre el uso». Otro documento reconocía que «las funciones diseñadas para aumentar el tiempo invertido son inherentemente opuestas al bienestar». O'Neill señaló que Meta encontró millones de niños de 11 y 12 años en Instagram, pero «poco hizo para mantenerlos fuera».
Meta contestó la cifra de menores, indicando que solo se detectaron unos 100.000 cuentas de ese tipo. La empresa negó que la adicción a las redes sociales exista como concepto clínico y argumentó que la mayoría de adolescentes tenían experiencias positivas.
Los 29 estados reclaman miles de millones de dólares y cambios estructurales que incluyen eliminar los contadores de «me gusta» y el desplazamiento infinito. El juicio se espera que dure unas seis semanas.
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