La nueva equipación local de la selección galesa de fútbol divide a los aficionados: mientras algunos la aplauden, otros la critican duramente. Algunos van tan lejos como para afirmar que es la peor camiseta de la historia del equipo.
Los detractores más vehementes han comparado el diseño con los tejidos de los antiguos asientos de autobús, tachándolo de anticuado. Varios seguidores y comentaristas conocidos han expresado su descontento públicamente.
No todos los aficionados comparten la opinión negativa. Algunos han elogiado la camiseta por su atrevimiento y originalidad. Las cifras de ventas aún no se han publicado, aunque hasta los diseños polémicos pueden resultar comercialmente exitosos.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad