El 17 de septiembre, un drón de ataque ruso cayó cerca de la frontera polaco-ucraniana en la región de Volyn. El primer ministro Tusk confirmó que el drón cayó a unos 4 km de la frontera polaca.
El viceministro Tomczyk informó que el comandante operativo había emitido una orden de derribo si el drón cruzaba la frontera, sin necesidad de consultar al comandante en el momento. La identificación visual sigue siendo obligatoria en tiempos de paz.
El ministro Kosiniak-Kamysz anunció el aumento de las actividades de la fuerza aérea. Por segundo día consecutivo, aeropuertos polacos suspendieron temporalmente operaciones por actividad de drones rusos en Ucrania.
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