
El Liverpool arrancó un punto en Newcastle United el domingo, con Dominik Szoboszlai convirtiendo un penalti en el tiempo añadido para rescatar un empate — un inicio agridulce para la era de Andoni Iraola en Anfield.
El golpe de talón del centrocampista húngaro evitó lo que habría sido una derrota perjudicial en la primera jornada para el nuevo entrenador del club.
Aunque el punto evitó lo peor, la afición del Liverpool tendrá serias preocupaciones por una actuación por debajo del nivel. El equipo tuvo problemas para superar a un Newcastle sólido, lo que plantea interrogantes sobre la preparación del equipo para la nueva temporada.
El penalti de Szoboszlai aseguró que el mandato de Iraola comenzara al menos con un punto. El capitán húngaro se ha convertido en una figura cada vez más importante en el mediocampo del Liverpool, y su serenidad en el lanzamiento del penalti decisivo subrayó su creciente influencia en el club.
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