
Thames Water, que abastece de agua a unos 16 millones de personas en Londres y el valle del Támesis, anunció el martes una prohibición de mangueras que afecta a aproximadamente 10 millones de clientes, citando tres olas de calor sucesivas que han reducido drásticamente los niveles de los embalses.
La prohibición, que se espera que entre en vigor en los próximos días, prohíbe a los clientes usar mangueras para regar jardines, lavar coches, llenar piscinas infantiles o limpiar zonas exteriores. Las infracciones pueden resultar en multas de hasta 1.000 libras.
El Reino Unido ha vivido un verano excepcionalmente caluroso con tres olas de calor distintas. Las bajas precipitaciones y las altas tasas de evaporación han presionado enormemente la infraestructura hídrica del sur de Inglaterra.
La Agencia de Medio Ambiente ha puesto ocho zonas de Inglaterra en estado de «tiempo seco prolongado». Se espera que otras compañías de agua del sureste adopten medidas similares. Esta prohibición refleja la creciente presión que el cambio climático ejerce sobre los sistemas de suministro de agua del Reino Unido.
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