Una delegación diplomática de alto nivel de EE.UU. completó esta semana una gira por tres países del Cáucaso Sur, manteniendo conversaciones en Tiflis, Ereván y Bakú, mientras la Casa Blanca de Trump señala un renovado compromiso en la región.
El interés de Washington se centra en el conflicto armenio-azerbaiyano no resuelto y el retroceso democrático de Georgia. Los enviados estadounidenses presionaron a Georgia sobre las reformas del Estado de derecho como condición para una mayor integración occidental, y animaron a un tratado de paz definitivo entre Armenia y Azerbaiyán.
Moscú ha ejercido tradicionalmente influencia en Armenia a través de la OTSC, mientras Irán mantiene vínculos culturales y económicos con ambos países. Los analistas ven el compromiso de Trump como un instinto de acuerdo, no como una promoción democrática de principios.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Política de privacidad