
El gobierno británico ha prohibido temporalmente la venta de barbacoas desechables, al advertir que suponen un riesgo significativo para la población durante la sequía y la ola de calor. Se ha culpado a las parrillas desechables de varios incendios forestales graves este verano. La prohibición surgió tras una reunión de emergencia Cobra celebrada esta semana. Una alerta nacional de emergencia fue enviada a millones de móviles pidiendo a los ciudadanos que no enciendan fuegos al aire libre.
200 militares han sido desplegados para asistir a los servicios de bomberos. Equipos gurkhas con cisternas de agua operan en el sur de Gales. El primer ministro Andy Burnham prometió refuerzos militares si la situación lo requería y describió el país como una yesca.
El Consejo Nacional de Jefes de Bomberos informó de 1.017 incendios forestales registrados hasta la fecha en Inglaterra y Gales, igualando el récord del año anterior. Muchos minoristas ya habían retirado voluntariamente las barbacoas de un solo uso de sus estanterías antes de la prohibición formal.
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