
El Gobierno del Reino Unido ha anunciado una revisión ambiental exhaustiva de los ríos, lagos y vías fluviales de Inglaterra, en respuesta a la creciente presión pública ante el deterioro del estado de los cuerpos de agua dulce. La revisión, liderada por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA), examinará los marcos regulatorios existentes y la eficacia de las sanciones.
El anuncio se produce tras años de controversia en torno a los vertidos de aguas residuales sin tratar por parte de empresas privadas del sector hídrico. Los activistas han documentado miles de horas de vertidos ilegales al año, contribuyendo a proliferaciones de algas, mortandades de peces y cierre de playas.
Los funcionarios afirman que la revisión considerará endurecer los requisitos de control, aumentar las multas y la responsabilidad penal de los directivos, y mejorar la información pública sobre los episodios de vertido. Se espera un informe final en nueve meses.
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