Mientras alertas de calor ámbar cubren casi toda Inglaterra esta semana, los grupos de defensa de la discapacidad advierten que las guías oficiales fallan en puntos críticos y que, para muchos, gestionar el calor extremo no es cuestión de comodidad sino de supervivencia.
Doug Paulley, activista por los derechos de las personas con discapacidad, afirmó: 'Para la mayoría, una ola de calor es incómoda. Para las personas discapacitadas puede ser mortal. Hablamos de supervivencia.' Señaló que los consejos estándar ignoran que muchas personas discapacitadas no pueden regular su propia temperatura o dependen de equipos que generan calor.
Emily Davison, usuaria de perro guía con discapacidad visual, explicó que el bienestar de su perra debe ser la prioridad en calor extremo, lo que puede aislarla de actividades cotidianas.
Las organizaciones de discapacidad advierten que algunos consejos oficiales pueden aumentar el riesgo para ciertos grupos, como los que toman medicamentos que dificultan la sudoración.
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