
Las fuerzas armadas de Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques en un conflicto en escalada que continuó sin interrupciones incluso mientras se celebraban los funerales del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. El Mando Central de EE.UU. (Centcom) confirmó haber atacado 90 objetivos iraníes en la última ronda de ataques, mientras que el ministerio de salud iraní informó de 14 personas muertas desde que comenzaron los combates el martes.
Los 90 objetivos alcanzados por las fuerzas estadounidenses representan una de las rondas más significativas desde que comenzó la confrontación entre Washington y Teherán. Las autoridades iraníes condenaron los ataques como actos de agresión durante un período de duelo nacional.
El balance de 14 muertos desde el martes subraya el coste humano del conflicto, con informes que apuntan a la presencia de civiles entre las víctimas. Irán ha jurado responder a los ataques, alimentando los temores de una mayor escalada.
El ayatolá Ali Jamenei, que lideró la República Islámica de Irán desde 1989, fue enterrado mientras la confrontación militar continuaba. Su muerte marca un punto de inflexión histórico para Irán, generando profundas preguntas sobre la sucesión de su liderazgo y el futuro de su política exterior.
El conflicto ha tenido consecuencias inmediatas para los mercados energéticos mundiales. Los datos muestran una fuerte caída en los buques de petróleo, gas y carga que transitan el Estrecho de Ormuz. Los líderes internacionales están pidiendo una desescalada urgente para evitar que la crisis se convierta en un conflicto regional más amplio.
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