
El brote de ébola en la República Democrática del Congo se ha convertido en el más mortífero de la historia documentada del país, confirmó la Organización Mundial de la Salud el sábado. Al 30 de julio, se registraron 3.605 casos confirmados y 1.587 muertes, con una tasa de letalidad del 44%.
El brote, causado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, fue declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026. Ya ha superado al peor brote anterior en la RDC, ocurrido entre 2018 y 2020, que provocó casi 3.500 casos y más de 2.200 muertes.
La cepa Bundibugyo no tiene actualmente vacuna ni tratamiento aprobados. Candidatos están siendo desarrollados en el Reino Unido y Singapur. El 30 de julio, la OMS anunció que la vacuna más prometedora se desarrollará en Singapur.
La OMS describió la situación como «en intensificación», advirtiendo de «transmisión sostenida y aumento continuo de casos y muertes». La semana pasada se registró el total semanal más alto: 567 nuevos casos y 296 muertes.
El epicentro del brote es la provincia de Ituri, en el noreste del país, fronteriza con Sudán del Sur y Uganda. El virus también se ha extendido a las provincias de Kivu Norte y Sur, cuyas grandes áreas están controladas por el grupo armado M23, respaldado por Ruanda.
La OMS citó la inseguridad, el desplazamiento de población y los movimientos transfronterizos como factores que complican la respuesta. Se han notificado 20 casos en Uganda, uno en Francia y dos pacientes de la RDC recibieron tratamiento en Alemania.
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