Inglaterra planea reformar sus estándares de alimentación escolar, introduciendo una prohibición de los alimentos fritos en los menús escolares. El Departamento de Educación confirmó los estándares actualizados el lunes 14 de septiembre como parte de una estrategia gubernamental para mejorar la salud infantil.
Alimentos fritos como las patatas fritas, el pescado rebozado y el pollo frito ya no estarán permitidos en los menús de las escuelas públicas de Inglaterra. Las escuelas deberán ofrecer comidas con más verduras, cereales integrales y proteínas magras, con límites de sal y grasas saturadas.
El gobierno presenta los cambios como una medida clave contra la obesidad infantil, que afecta a alrededor de uno de cada cinco niños al terminar la escuela primaria.
Las escuelas tendrán un período de transición. Los nuevos estándares estarán plenamente en vigor a partir del próximo curso escolar.
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