Jaguar Land Rover ha puesto en marcha un plan de bajas voluntarias dirigido principalmente a empleados administrativos, con informes que apuntan a hasta 4.000 despidos. La medida llega un año después de un ciberataque que paralizó la producción de la empresa de Coventry durante más de un mes.
JLR confirmó el plan a la BBC, indicando que busca simplificar el negocio y mejorar la eficiencia. The Times informó de hasta 4.000 puestos en riesgo por los aranceles estadounidenses y la caída de ventas.
El secretario de Negocios Jonathan Reynolds se reunirá con JLR y el sindicato Unite para mitigar las pérdidas de empleo. Descartó un rescate financiero pero abrió la puerta a inversiones a largo plazo.
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